5 de noviembre de 2025 - 18:39 La histamina es una molécula presente de forma natural en todos los seres vivos. El organismo la produce y también se incorpora a través de alimentos de origen animal y vegetal. Su presencia cumple funciones vinculadas al sistema inmune y al aparato digestivo.
La nutricionista especializada Clara Elvers explicó que “la histamina es una molécula pro-inflamatoria que se asocia al sistema inmune” y que participa en procesos como las reacciones alérgicas y la respuesta de ciertos glóbulos blancos.
El exceso de histamina puede producirse cuando el hígado no logra metabolizarla correctamente o cuando existe un déficit de la enzima diamino oxidasa (DAO), encargada de degradarla en el intestino. “Generalmente esa intolerancia a la histamina se debe a un déficit en la enzima DAO”, señaló Elvers. Agregó que, si esa enzima está disminuida, la histamina ingerida no se elimina y “se empieza a acumular en el cuerpo”.
Los síntomas varían según el sistema afectado. Elvers detalló manifestaciones gastrointestinales (distensión o dolor abdominal, diarrea o estreñimiento), respiratorias (rinitis, congestión, asma), cutáneas (rojeces, picazón, urticaria) y neurológicas (migrañas, mareos, dificultades de concentración). La especialista indicó que la sospecha diagnóstica se considera cuando hay síntomas en al menos dos sistemas, por ejemplo migraña y rinitis.
Geysi Tamayo relató que llegó al diagnóstico tras varios episodios de migraña y cansancio: “Pasas de puerta en puerta y ninguno te dice. No hay un indicador que se altere mucho”. Contó que tras iniciar una dieta supervisada notó cambios a las pocas semanas: “Yo me empecé a sentir bien. Empecé a dejar las migrañas y a tener energía”.
El tratamiento se centra en la alimentación. Según Elvers, la histamina se encuentra principalmente en alimentos fermentados o madurados, como picles, chucrut, quesos curados, algunas carnes y pescados, enlatados, lácteos, cítricos, chocolate, tomate, palta y frutilla. La recomendación es una dieta estricta durante un período diagnóstico de alrededor de cinco semanas y luego una reintroducción gradual para determinar el nivel de tolerancia individual.
Tamayo señaló que el proceso requiere pruebas: “A la sexta semana cambias la dieta y vas introduciendo alimentos según la tolerancia”. Elvers indicó que en otros países existe la opción de la enzima DAO en comprimidos, pero “en Uruguay no está disponible por temas de registro”.
La especialista destacó que el diagnóstico suele demorarse porque los síntomas se abordan por separado según el especialista consultado, por ejemplo neurología para la migraña o dermatología para la urticaria.
La evaluación nutricional y la observación clínica son actualmente las vías principales para detectar esta condición.