30 de julio de 2026 - 21:22 Un grupo de 14 ciudadanos venezolanos denunció haber sido víctima de trata de personas con fines de explotación laboral tras llegar a Uruguay para trabajar en una cantera de piedras semipreciosas en Artigas. La Fiscalía ya presentó la acusación para juicio oral y solicitó penas de entre cuatro y ocho años de penitenciaría para los seis imputados, además de una reparación económica para las víctimas equivalente a 24 ingresos mensuales.
Los trabajadores arribaron al país el 12 de enero de 2024, con la promesa de desempeñarse en la explotación minera. Uno de ellos relató a Telenoche que el horario acordado era de 07:00 a 18:00, pero aseguró que trabajaban "de las 5 de la mañana hasta las 23:00 y 00:00".
Según su testimonio, les prometieron salarios de 3.500 dólares mensuales para los operadores y de 2.500 dólares para los ayudantes, aunque afirmó que "nunca recibimos un salario". También sostuvo que les retiraron la documentación al llegar a Artigas, que 13 personas dormían distribuidas en dos habitaciones y que solo podían salir del establecimiento con autorización.
Seis semanas después, otros 20 venezolanos llegaron al Aeropuerto de Carrasco con la misma propuesta laboral. Uno de ellos contó que fue contactado a través de un grupo de trabajadores venezolanos y que, antes de viajar, detectó que no encontraba información de la empresa. Además, aseguró que, al momento de firmar la documentación, les exigieron firmar hojas en blanco y que accedieron por temor a quedar desamparados si rechazaban las condiciones.
La situación fue detectada tras una denuncia que derivó en una investigación de Interpol y un operativo policial. Desde entonces, los migrantes quedaron bajo protección de la Fiscalía como presuntas víctimas de trata de personas.
La directora de la Unidad de Víctimas y Testigos de la Fiscalía, Manuela Reguera, explicó que la trata de personas consiste en "captar, trasladar y retener a personas, usualmente bajo la modalidad del engaño, de la coacción o la amenaza, para ser finalmente explotadas".
Reguera señaló que Uruguay es un país de origen, tránsito y destino de víctimas de trata, y advirtió que las redes criminales utilizan redes sociales y plataformas falsas para captar personas mediante ofertas laborales o promesas de mejores oportunidades. Agregó que estos casos suelen estar vinculados a rubros como el servicio doméstico, la construcción, el modelaje y el turismo.