2 de septiembre de 2026 - 19:20 Estudiantes de la Facultad de Medicina se concentraron este miércoles frente al centro educativo y marcharon hasta el Palacio Legislativo, donde leyeron una proclama luego del ataque a una estudiante de 19 años ocurrido el martes en el edificio anexo de la facultad.
Durante la movilización, los estudiantes reclamaron mayores medidas de seguridad y cuestionaron las respuestas adoptadas hasta el momento por las autoridades. En la proclama, la Asociación de Estudiantes de Medicina sostuvo que el episodio “no puede ser abordado como un episodio aislado ni reducido exclusivamente a responsabilidades individuales”.
“Repudiamos profundamente este hecho que constituye una de las expresiones más extremas de violencia que atraviesa nuestra sociedad y también nuestras instituciones”, señalaron. Además, expresaron su solidaridad con la estudiante afectada, su familia y las personas que atraviesan las consecuencias de la situación.
Los estudiantes plantearon que la violencia basada en género es una problemática estructural y señalaron que, frente a estas situaciones, “la respuesta debe ser colectiva, organizada y movilizada”.
En ese sentido, manifestaron su disposición a participar en instancias de diálogo e intercambio para avanzar en medidas dentro de la institución. La proclama concluyó con la frase: “La violencia es estructural, la respuesta es colectiva”.
Los estudiantes aseguran que no están conformes con las medidas adoptadas hasta el momento y sostienen que no se sienten seguros para concurrir a clases: “No estamos conformes con las medidas que se están tomando. No nos están dando la seguridad que queremos, no podemos ni estudiar tranquilas”.
Otra de las jóvenes cuestionó la respuesta de las autoridades de la Facultad y reclamó medidas concretas: “Queremos algo más allá de la declaración un poco precaria del decano. Creo que nadie de los que estamos presentes nos sentimos identificados con lo que dijo”.
Los estudiantes señalaron además que el hecho generó preocupación porque ocurrió dentro de un centro educativo al que concurren diariamente miles de personas y porque el agresor era compañero de clase de la joven.
El agresor continúa internado en un centro psiquiátrico y, hasta el momento, no ha prestado declaración.