2 de septiembre de 2026 - 15:28 El psicólogo forense Gustavo Álvarez analizó el perfil del joven que intentó asesinar a una compañera de clase el martes en la Facultad de Medicina y señaló que, por sus características, se puede afirmar que tiene un trastorno de salud mental, pero agregó que, por la patología de la que se está hablando, no sería una persona capaz de premeditar la situación.
Álvarez expresó, además, que ser esquizofrénico no es sinónimo de inimputabilidad.
“Hay que saber si tenía o no conciencia o voluntad al momento del acto delictivo. Denota algunas connotaciones, algunos indicios de que, eventualmente, podrían robustecer la hipótesis de que hay un trastorno alienante en el momento de cometer el delito. Más allá, y me adelanto porque seguramente la audiencia lo va a preguntar, si alguien está alienado, cómo puede preparar, llevar un cuchillo, ponerse guantes”.
Sin embargo, el especialista señaló que es necesario “analizar toda la conducta” que incluye “elementos bastante bizarros” porque “hace una preparación, pero no tiene medidas precautorias para que no lo encuentren. Lo hace en un lugar donde fácilmente iba a ser ubicable inmediatamente o inmediatamente. Lame sangre. Hay conductas que merecen la profundización desde la psicología forense”.
Álvarez destacó la importancia de tratarse en caso de padecer esquizofrenia, porque “el esquizofrénico no es un asesino. Tiene la misma tasa de homicidios y de conducta agresiva que el resto de la población”.
No obstante, aclaró que tiene factores de riesgo y no hay marco legal para obligarlo a someterse a un tratamiento o tomar una medicación.
El enfermo, dijo, “va a generar cada vez más factores de riesgo para tener conductas autolesivas o heteroagresivas. Y estas son algunas de las características de una persona que padece esta enfermedad. Deliran, tienen percepciones que otros no tenemos, se desapegan de la realidad compartida, tienen alucinaciones acústico-verbales, escuchan voces que le dan órdenes, pueden tener alucinaciones visuales, pueden tener ideas sobrevaloradas donde hay como una fijación erotomaníaca en alguien que no ha dado ninguna señal de ser recíproco en cuanto a su intento de acercamiento amoroso”.
Además, ,mencionó síntomas como el deterioro en la higiene, en la conducta de sueño, en la conducta sexual y en la conducta de relacionamiento, entre otros.