El reloj de la Parroquia de Sauce, en Canelones, llevaba 74 años sin funcionar y se encontraba abandonado en el altillo del edificio.
6 de octubre de 2021 - 00:00
El reloj de la Parroquia de Sauce, en Canelones, llevaba 74 años sin funcionar y se encontraba abandonado en el altillo del edificio.
Renzo Siri, el párroco que trabaja en esa institución, lo descubrió y así comenzó el proceso de restauración.
"Cuando asumí la parroquia en el año 2014 revisando la estructura de la iglesia encontré esa máquina sepultada por excremento de paloma", recordó.
Con la ayuda de Darío Sánchez, un relojero con más de 50 años de oficio, lograron que ese antiguo reloj volviera a sonar en la parroquia.
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