29 de enero de 2026 - 10:27 El presidente de OSE, Pablo Ferreri, explicó este jueves en 8AM que la presencia de agua turbia, con mal olor y sabor en distintos puntos de Montevideo, se debe a un déficit hídrico prolongado y a condiciones excepcionales del suelo tras las recientes lluvias.
Según detalló, la primavera fue muy seca y durante enero prácticamente no se registraron precipitaciones, salvo los días 10 y 11. Esa combinación resecó el suelo y provocó que, cuando finalmente llovió, el agua no escurriera de forma habitual hacia los cursos, sino que lo hiciera con una carga inusualmente alta de materia orgánica y sedimentos. Indicó que las condiciones de escurrimiento son las peores de los últimos 45 años.
La necesidad de Casupá
Ferreri señaló que OSE aplicó tratamientos químicos específicos y utilizó reservas de Paso Severino para diluir y limpiar el caudal más afectado. Precisó que este embalse tiene una capacidad de 65 millones de metros cúbicos y que actualmente cuenta con unas reservas de 50 millones, por lo que el manejo debe ser cuidadoso ante la previsión de lluvias por debajo del promedio en enero y febrero. En ese marco, subrayó la importancia de contar con nuevas reservas de agua bruta dulce, como las que aportaría el proyecto Casupá.
En cuanto al impacto en la población, informó que el pico de reclamos se registró entre domingo y lunes, con alrededor de 200 consultas, mientras que en la víspera de la entrevista se redujeron a unas 50. Las zonas más afectadas se concentraron en el oeste de Montevideo, por donde circula el agua con mayor carga de sedimentos.
El cumplimiento de los parámetros
El jerarca remarcó que, pese al color del agua, el suministro cumple con todos los parámetros sanitarios. Indicó que OSE publicó un observatorio con los análisis químicos y que estos fueron verificados por la URCEA junto a la Facultad de Química como tercero independiente. Aclaró que el problema corresponde al denominado “color aparente”, que no está regulado por la norma, y que los valores ya convergen hacia niveles habituales: tras alcanzar picos de 70 a 80, actualmente se ubican en torno a 10-12 y en algunos puntos en 6.
Ferreri aseguró que la situación continúa mejorando y que los técnicos siguen trabajando hasta normalizar completamente el servicio.