La madre Labouré es parte, actualmente, de la parroquia de Tambores, en Paysandú, pero durante un buen tiempo estuvo en la diócesis de Chiclayo, en Perú. Allí “tuvo la gracia de trabajar con Su Santidad” cuando era monseñor Robert Prevost.
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITELa religiosa trabajó con Robert Prevost en la diócesis de Chiclayo y hoy integra la parroquia de Tambores. “Es bravo no salirse del protocolo”.
La madre Labouré es parte, actualmente, de la parroquia de Tambores, en Paysandú, pero durante un buen tiempo estuvo en la diócesis de Chiclayo, en Perú. Allí “tuvo la gracia de trabajar con Su Santidad” cuando era monseñor Robert Prevost.
La religiosa recuerda cómo vivió los momentos previos al nombramiento de su antiguo obispo como papa.
“Me emocioné muchísimo de verlo en esa procesión. Y después, cuando ya vemos la fumata blanca, nuestros fieles de la comunidad, allá en Villa Tambores, nos avisan, y todas inmediatamente a prender el televisor”. Y la expectativa se convirtió en emoción cuando se confirmó que sería el sucesor de Francisco.
El papa León XIV, dice, es “muy sencillo, muy con la gente. Para mí era un hombre de escucha, sabía escuchar muchísimo, pero también de decisiones casi inmediatas”.
Para Labouré “va a estar bravo no salirse del protocolo” cuando se reencuentren este sábado, varios años después. A pesar de que lo conozco hay protocolos, hay cosas que se tienen que cumplir, por más que uno esté cerca a él”.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE