12 de agosto de 2025 - 16:15 El Instituto Nacional de Colonización (INC) firmó la compra de la estancia María Dolores, en Florida. El predio, de 4.404 hectáreas en la zona lechera de Florida, se adquirió mediante el uso del derecho de preferencia previsto por la ley de Colonización.
La operación, firmada este lunes por el presidente del INC, Alejandro Henry, incluye la incorporación de diez sistemas de riego ya instalados, y cuyo levantamiento de prenda se realizó antes de la escritura.
La compra insumió 32,5 millones de dólares, financiados con parte de los 52,5 millones transferidos este año por el Ministerio de Economía, provenientes de fondos acumulados no ejecutados en ejercicios anteriores y asignaciones anuales previstas por ley.
Colonización defendió la legalidad de la operación frente a las observaciones del Tribunal de Cuentas y aclaró que las compras por preferencia requieren de mayoría simple del directorio. Además, puntualizó que los recursos estaban disponibles sin afectar la ejecución presupuestal de 2025.
Henry destacó las características excepcionales del predio, con suelos de alta calidad, ubicación estratégica y un 25% del área de riego con pivots nuevos. El plan productivo contempla tres áreas: producción lechera, forraje y recría de terneras.
El proyecto prevé integrar a varias sociedades de productores, no solo de Florida y San Ramón sino de otras zonas de Flores.
“La herramienta no está muy moderna”
En tanto, el presidente de la Asociación Rural (ARU), Rafael Ferber, criticó la compra y llamó a revisar la política de compras del INC.
“Se ve difícil avalar que se compre más campo para Colonización”, dijo, y agregó que “es incómodo, cuando un Gobierno empieza, ponerse a decir ‘esto está bien, esto está mal, me gusta esto, no me gusta lo otro’. Sabemos que es un compromiso del presidente, lo dijo en el debate presidencial, pero también sabemos que se puede cambiar de posición”.
Ferber mencionó que el INC gana apenas 1% de “plata que da a los colonos” mientras el país tiene 60.000 millones de dólares de deuda, por la que paga intereses mayores.
“Si precisamos tomar medidas para expandir la lechería, para mejorar el negocio ovino, tenemos que usar la plata de la mejor forma posible”, expresó. “Nos empieza a parecer que la herramienta no está muy moderna y tenemos claro que estamos en revisión”.
Ferber agregó que a la ARU “le gustaría” acompañar al Gobierno en las medidas para apoyar al sector productivo, pero pidió “honestidad”.
“¿Precisa Uruguay gastar plata? ¿Está en condiciones de gastar estos montos para algo que después, internamente, de sus 600.000 hectáreas hay muchas que no están funcionando como deberían?”, puntualizó.