26 de octubre de 2026 - 18:37 El 44,1% de los niños, niñas y adolescentes de entre 10 y 14 años tiene sobrepeso u obesidad, siete puntos más que en 2013, según la cuarta ronda de la Encuesta de Nutrición, Desarrollo Infantil y Salud (ENDIS) que presentó este lunes el Ministerio de Desarrollo Social (Mides). Es el principal desafío nutricional de la generación que el organismo sigue desde hace diez años, cuando tenía entre 0 y 3 años.
El 59,7% probó alguna vez bebidas energizantes (63,4% de los varones y 55,9% de las mujeres), y el consumo salta a partir de los 13 años. El 40,8% las tomó en el último año y el 17,7% en el último mes.
La experimentación con energizantes más que duplica la del alcohol, que probó el 26,8%. Entre quienes las consumen cada semana o a diario, el 27,8% duerme menos de 8 horas, frente al 16,9% de quienes no las toman; el informe aclara que es una asociación exploratoria, no una causa demostrada, y alerta sobre la posible normalización del consumo y la permisividad adulta, recordando que no hay un nivel seguro de cafeína para este grupo etario.
En otro orden, el 95% usa internet todos los días y casi la mitad (48,2%) puede conectarse “siempre que quiere”. El 13,5% dejó de comer o dormir por el tiempo conectado y el 14,6% cree que sus notas bajaron.
Un 10,9% presenta síntomas emocionales internalizados en rango clínico, como ansiedad o depresión y solo el 38% cumple con la hora diaria de actividad física recomendada, con una brecha de género marcada: 47% de los varones frente a 29% de las mujeres. Al menos el 8% sufrió acoso escolar en los dos meses previos, aunque el informe aclara que esa cifra es un piso y no la incidencia real.
En tanto, el 34,5% recibió algún método de disciplina violento en el último mes, pero hay una mejora frente a 2013: la agresión psicológica bajó de 52% a 33% y el castigo físico de 18% a 7%. La inseguridad alimentaria afecta al 41,9% de los hogares y al 69,8% en el tercil de menores ingresos. El 23,2% se queda solo en casa fuera del horario escolar, y mientras el 71,3% de los adultos referentes espera que sus hijos lleguen a la universidad, solo el 56,7% de los adolescentes lo proyecta.