11 de septiembre de 2026 - 14:14 En las últimas horas, la justicia condenó al autor intelectual del atentado contra la fiscal de Corte subrogante Mónica Ferrero, ocurrido el 28 de setiembre de 2025. De acuerdo a la investigación, el imputado viajó a Bolivia y Brasil sin registros migratorios.
El abogado del condenado, Martín Frustaci, aseguró a Teledía que “no hay elementos que vinculen esos viajes con el atentado”.
Su cliente fue condenado por un delito de asociación para delinquir agravada en concurso formal con un delito de atentado agravado y un delito de estrago a la pena de siete años y tres meses de cumplimiento efectivo.
No obstante, Frustaci aclaró que podrá acceder a redención de pena, descontar por trabajo y estudios y solicitar la libertad anticipada con la mitad de la pena cumplida.
Según la investigación, el autor intelectual fue quien reclutó a los partícipes del atentado, definiendo las tareas para cada uno y luego planificó la destrucción de evidencias, incluyendo la posibilidad de matar a uno de los autores materiales. Un guante, cámaras, la colilla de un cigarro y teléfonos incautados fueron claves para aclarar este caso que ya tiene seis condenados y un imputado en prisión preventiva.
Respecto al análisis de mensajes, al día siguiente al atentado, el autor intelectual del hecho se comunicó con un contacto identificado como “Rey” a través de Signal, quien le consultó respecto a “cómo estaban las cosas en Uruguay”.
Sobre ese punto, el abogado dijo que “había varias hipótesis o especulaciones con roles o vinculaciones con terceras personas que no están formalmente en la investigación” pero apuntó que la defensa “dejó en claro” que no existieron.
“Más allá de la mera especulación, no hubo una evidencia sólida e inequívoca que pudiese enlazar la figura de mi defendido con otras personas que estarían más arriba en lo que sería la cadena de mando o en los rangos que hay en este tipo de organizaciones”, dijo, y aseguró que “no hay vínculos con Sebastián Marset”.