12 de enero de 2026 - 08:08 La tensión entre Estados Unidos e Irán alcanzó un nuevo pico este lunes, después de que Teherán advirtiera estar preparado para una guerra y, al mismo tiempo, dispuesto a negociar. La escalada se produce en medio de violentas protestas internas en Irán, que ya dejaron casi 200 muertos, y tras las advertencias de Washington sobre una posible intervención militar si no cesa la represión.
Amenaza de intervención
Las manifestaciones comenzaron a fines de diciembre por el aumento del costo de vida, pero rápidamente se convirtieron en un movimiento en contra del régimen teocrático que gobierna Irán desde 1979. La ONG Irán Human Rights (IHR) señaló que el número de fallecidos podría superar ampliamente los 192 confirmados y que más de 2.600 personas han sido detenidas.
En respuesta a la represión, Estados Unidos advirtió que podría intervenir militarmente. El presidente Donald Trump aseguró que los líderes iraníes buscaban negociar, pero agregó que “puede que tengamos que actuar antes de una reunión” y que el ejército de EE.UU. está evaluando “opciones muy fuertes”.
Irán asegura estar listo para defenderse
Por su parte, el canciller iraní, Abás Araqchi, declaró que su país “no busca la guerra, pero está totalmente preparado” y que también está listo para dialogar, siempre que las negociaciones sean justas, con igualdad de derechos y respeto mutuo. Las autoridades iraníes han convocado contramanifestaciones en apoyo al gobierno y declararon tres días de luto nacional por los miembros de las fuerzas de seguridad muertos en los enfrentamientos.
El conflicto se da en un contexto regional complicado: Irán aún se recupera de la guerra de 12 días con Israel en junio de 2025, los golpes sufridos por varios de sus aliados estratégicos y las sanciones internacionales relacionadas con su programa nuclear. Mientras tanto, el hijo del sah depuesto, Reza Pahlavi, instó desde Estados Unidos a las fuerzas armadas iraníes a apoyar al pueblo, aumentando la presión política interna y externa sobre el régimen.
En resumen, Irán asegura estar listo para defenderse, pero mantiene abierta la puerta al diálogo, mientras Estados Unidos evalúa sus próximas acciones ante una situación que combina conflicto interno y repercusiones internacionales.
Con información de AFP.