Jakelin Caal, una niña guatemalteca de siete años, falleció por deshidratación y 'shock' el pasado 8 de diciembre mientras se encontraba bajo la custodia de la Patrulla Fronteriza de EE.UU. El organismo tardó casi una semana en anunciarlo, cosa que ha generado una serie de preguntas sobre el trabajo de las autoridades migratorias del país.


