10 de abril de 2016 - 00:00
La líder ecologista Marina Silva, tercera candidata más votada en las dos últimas elecciones presidenciales brasileñas, le pidió este domingo a los diputados de su partido que voten este lunes por la apertura del juicio político con fines destituyentes contra la presidenta Dilma Rousseff.
Silva, excorreligionaria de Rousseff en el oficialista Partido de los Trabajadores (PT) y su colega en el primer Gabinete del entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó que la dirección de su partido, la Red Sustentabilidad, es favorable a la admisión del juicio político contra la jefe de Estado.
"Hay una recomendación para que voten por el impeachment (juicio político) pero los diputados tendrán libertad para votar como quieran", dijo la exministra de Medio Ambiente en declaraciones que concedió a periodistas brasileños en Chicago, en donde participó en un seminario sobre la situación política en Brasil.
Su formación, tan solo inscrita oficialmente el año pasado, cuenta con un senador y cuatro diputados federales pese a no haber disputado las elecciones legislativas de 2014.
Dos de los miembros del partido integran la Comisión Especial creada por la Cámara de Diputados para definir si hay méritos para abrirle un juicio político a Rousseff y que este lunes votará si acepta o rechaza el informe en que su instructor recomienda darle continuidad al proceso.
Si la comisión apruebe la apertura del proceso, lo que dejaría a Rousseff más cerca de perder el mandato, el caso pasará al plenario de la Cámara de Diputados, que, según el cronograma establecido, se pronunciará sobre el posible juicio el próximo final de semana.
Marina Silva se pronunció sobre su apoyo al juicio político en medio del cabildeo que realizan tanto el Gobierno como los partidos de la oposición para sumar votos de cara a la votación del lunes en la Comisión Especial y a la del próximo final de semana en la Cámara de Diputados.
La líder ecologista, sin embargo, aclaró que la Red Sustentabilidad no defiende tan solo la salida de Rousseff del poder sino también la de su vicepresidente, Michel Temer, el primero en la línea de sucesión, y que sean convocadas nuevas elecciones este año.
La exministra recordó que su partido lanzó el mes pasado una iniciativa para pedirle al Tribunal Superior Electoral (TSE) que concluya con urgencia el proceso en que juzga supuestas irregularidades en la campaña electoral con que Rousseff fue reelegida en 2014.
Según Silva, ante las evidencias existentes de que la campaña fue alimentada con donaciones ilegales de empresas que se beneficiaron de los desvíos de recursos en la petrolera estatal Petrobras, el tribunal no tendrá otra opción sino despojar de sus mandatos tanto a la presidenta como a su vicepresidente, ya que ambos fueron elegidos en la misma chapa electoral.
"Lo que defendemos en este momento es que el mejor camino (para solucionar la crisis política) es el TSE. Porque si queda comprobado que el dinero desviado de Petrobras alimentó las elecciones, hay que anular la elección de Rousseff y Temer", afirmó.
"Y si ganaron la elección con ese dinero es mejor que se devuelva la posibilidad a los 200 millones de brasileños de nuevas elecciones", agregó la dirigente, que figura como una de las favoritas en las encuestas de intención de cara a la próximas elecciones presidenciales.
EFE