20 de abril de 2018 - 00:00 Guadalupe Palacios García o “Doña Lupita”, como la conocen en la ciudad mexicana de Tuxla Gutiérrez, es un verdadero ejemplo de vida. Con 95 años, cumplió una de sus máximas ilusiones en la vida: hacer la preparatoria para poder terminar sus estudios.
Este lunes tomó sus primeras clases entre jóvenes de 15 y 16 años, aunque le cuesta entender algunas cosas por su debilitado sentido auditivo y su vista cansada.
Lo insólito es que hace apenas tres años no sabía leer ni escribir. Un día decidió cambiar esa situación. Gracias a la ayuda de profesores que iban periódicamente a visitarla con los materiales y le explicaban las asignaturas, logró su cometido.
En la escuela los muchachos están contentos, aunque también algo desconcertados por ver a una anciana tan llena de vida.