11 de abril de 2016 - 00:00
Los tres ciudadanos estadounidenses detenidos ayer en el Hotel Radisson mientras realizaban un casting en busca de jóvenes talentos uruguayos para una agencia internacional fueron liberados en este mediodía luego de que la Justicia desestimara la denuncia impuesta en su contra.
Se trata de dos mujeres y un hombre que trabajan para la agencia Talent Search Inc., afiliada a IMTA (International Modeling & Talent Association) y que pasaron la noche en la Seccional 1 luego de que el padre de uno de los asistentes radicara contra ellos una denuncia por estafa.
IMTA es una compañía internacional responsable de descubrir talentos para películas y programas como Crepúsculo, Hannah Montana o Phineas y Ferb. Para tales fines cuenta con servicios de "miembros activos" que buscan niños y adolescentes talentosos en distintas partes del mundo.
Según indicó a Telenoche la jueza actuante María Elena Maynard, Interpol y la Embajada de Estados Unidos corroboraron que efectivamente los detenidos eran representantes de la reclutadora estadounidense y que vinieron a Uruguay expresamente a hacer el casting.
En tal sentido, la magistrada explicó que el delito de estafa o uso de medios fraudulentos para inducir al engaño no pudo ser probado, puesto que el casting era gratuito y solo aquellos que finalmente eran seleccionados, unos 10 según indicaron fuentes vinculadas al caso, debían abonar una suerte de "beca" que variaba dependiendo de la categoría y la eventual realización de cursos o actividades vinculadas al marketing en Estados Unidos.
Tal definición era opcional y dependía de la firma de un contrato que habilitaba la rescisión y la devolución del dinero, por lo que la Justicia estimó que "no había nada extraño".
Ante la polémica situación, la empresa designó desde Estados Unidos un abogado para representar a los trabajadores detenidos, en tanto los contratos que hayan sido firmados serán revocados y se devolverá el dinero a quien lo solicite. Los valores de los "cursos" iban de los US$1.500 hasta US$ 10.000, según indicaron fuentes policiales a Telenoche.
La denuncia. Una niña de 12 años fue quien desató la denuncia luego de que en su primera audición recibiera una tarjeta con un número de contacto y un nombre y en la segunda participación, la misma persona le dio otra tarjeta con otro nombre y otro contacto. La niña le contó a los padres y estos presentaron la denuncia.
Argentina. En Buenos Aires se produjo un hecho similar en febrero. Niños y jóvenes de entre 4 a 18 años eran invitados a participar de un casting para participar en series de Disney.
Los seleccionados debían volver y abonar entre US$2.000 y US$10.000 para pagar "por un curso para ser famoso”, según informó TN. En Argentina fueron denunciados por publicidad engañosa, pero no se corroboró el delito.
Al igual que el de este fin de semana, el casting de la vecina orilla estaba dirigido a niños y niñas desde cuatro años hasta adolescentes de 18. Buscaban nuevos talentos a los que se le pedía cantar, bailar, actuar o modelar.