El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset habría entregado las contraseñas de sus celulares y computadoras y su defensa asegura que fue engañado por agentes de la DEA estadounidense y que la maniobra fue ilegal.
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SUSCRIBITEEl uruguayo habría entregado las contraseñas de sus celulares y sus computadoras a cambio de una disminución de años de su condena.
El narcotraficante uruguayo Sebastián Marset habría entregado las contraseñas de sus celulares y computadoras y su defensa asegura que fue engañado por agentes de la DEA estadounidense y que la maniobra fue ilegal.
Cuando Marset llegó a Estados Unidos proveniente de Bolivia, el pasado 14 de marzo, en una sala de entrevistas fue sometido a un procedimiento que sus ilegales califican de irregular.
Para entender lo que ocurrió, hay que conocer dos reglas claves de la justicia estadounidense. Una de ellas son los derechos Miranda, la famosa advertencia al detenido de que tiene derecho a guardar silencio porque todo lo que diga puede ser usado en su contra.
En Estados Unidos, es obligatorio leerle los derechos al detenido antes de preguntar cualquier cosa.
Por otro lado existe la tabla de pautas federales, que consiste en una escala de puntos donde, a menor puntaje, menos años de cárcel sufrirá el acusado.
Según informó en primera instancia el periodista Eduardo Preve y confirmó Telenoche en base al expediente judicial presentado el pasado lunes por la defensa de Marset, estos lineamientos no se respetaron. Antes de leerle sus derechos, un agente desplegó la tabla de sentencias frente al narco uruguayo y le hizo una promesa.
Le dijo que, si entregaba las contraseñas de sus celulares, le descontarían cuatro puntos de su condena. Marset aceptó y dio las claves. Minutos después, el agente repitió la misma oferta por la contraseña de su computadora y el uruguayo volvió a ceder.
Según la defensa, después de obtener todas las claves secretas, los agentes le presentaron lo que calificaron erróneamente como un acuerdo de cooperación, que en realidad era el formulario de renuncia a los derechos Miranda. La defensa de Marset denuncia en el expediente que se trató de una maniobra ilegal, que le arrancaron las contraseñas con falsas promesas de rebaja de pena y sin advertirle antes que tenía derecho a guardar silencio.
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