17 de julio de 2024 - 08:18 El grupo terrorista Hamás cometió "cientos" de crímenes de guerra en su ataque sin precedentes del 7 de octubre contra Israel, afirmó la ONG Human Rights Watch (HRW) en un informe publicado el miércoles. Es uno de los estudios más minuciosos del ataque que desencadenó la actual guerra en Gaza, y detalla todo un abanico de delitos imprescriptibles bajo el derecho internacional.
"Nos es imposible cifrar los casos de forma precisa", declaró en una rueda de prensa Belkis Wille, directora asociada de esta organización. "Hubo evidentemente cientos ese día", agregó.
Los crímenes de guerra "incluyen los ataques deliberados y a ciegas contra civiles y bienes civiles, asesinatos intencionales de personas detenidas, tratamientos crueles e inhumanos, violencias sexuales y sexistas, mutilaciones y robo de cadáveres, el uso de escudos humanos, así como actos de pillaje y saqueo", detalla el informe.
La publicación se concentra en las vulneraciones del derecho internacional humanitario, el conjunto de reglas reconocidas por los Estados sobre la conducta en tiempos de guerra, la mayoría recogidas en la Convención de Ginebra. HRW también identificó "crímenes contra la humanidad" como "el asesinato planificado de civiles y la toma de rehenes", señala el informe.
Un sábado negro
La guerra comenzó el 7 de octubre de 2023. Mientras los israelíes festejaban la fiesta de Simjat Torá y los judíos que viven en el extranjero celebraban el último día de la fiesta de Sucot, grupos armados de militantes palestinos, principalmente de Hamás y de la Yihad Islámica Palestina, lanzaron un ataque contra Israel desde la Franja de Gaza.
La invasión paralizó al mundo entero y las transmisiones periodísticas se abocaron a cubrir durante horas el suceso: con una andanada de cohetes y un ataque de comandos en camiones, motocicletas y parapentes motorizados, Hamás se adentraba y arremetía contra el desprevenido Israel.
"En numerosos puntos, los combatientes dispararon directamente a civiles, a menudo a corta distancia, cuando estos intentaban huir, y a la gente que conducía vehículos en la zona", dice el informe.
"Lanzaron granadas y dispararon contra cuartos seguros y otros refugios (...) incendiaron casas, quemando y asfixiando a gente hasta la muerte, y obligando a otras a salir, para luego capturarlas o matarlas".
HRW cita igualmente a un equipo del representante especial de la ONU sobre violencia sexual en conflictos, diciendo que entrevistaron a testigos de violaciones.
No obstante, la extensión verdadera de la violencia sexual "probablemente no se conocerá nunca del todo", por la muerte de las víctimas, el estigma social sobre las supervivientes y el hecho de que el personal israelí de socorro en un primer momento no recogió suficientes pruebas.
La ONG asegura en el informe que más de 815 civiles murieron en el ataque. Según un recuento de la AFP con base en datos oficiales israelíes, el ataque sorpresa de aquel día dejó 1.195 muertos del lado israelí, en su mayoría civiles, además de 251 secuestrados. De estos, el ejército considera que 116 siguen retenidos en Gaza, aunque 42 han sido declarados muertos.
Con información de AFP.