11 de abril de 2016 - 00:00
En apenas cuatro meses, el kirchnerismo pasó de controlar el sillón presidencial de Argentina a ubicarse en el banquillo de los acusados, con varios exfuncionarios y la propia expresidenta Cristina Fernández citados a pasar por los tribunales esta semana.
El pedido del fiscal federal Guillermo Marijuan para investigar a Fernández, en un caso por presunto lavado de dinero, reavivó ayer la polémica en Argentina. Sin fueros especiales y alejada de la escena , Fernández también está acusada por presunto enriquecimiento ilícito en una causa en la que se investiga si la expresidenta ocultó parte de su patrimonio y no incluyó la totalidad de sus depósitos bancarios en sus declaraciones juradas.
Además, la Justicia quiere saber si un hotel de lujo de la Patagonia, controlado por la empresa Hotesur de la que Fernández es accionista, fue un alojamiento "fantasma" usado por el matrimonio Kirchner-Fernández para hacer presuntamente negocios irregulares junto a Lázaro Báez.
Precisamente, una diputada pedirá este lunes a la Justicia que unifique la causa Hotesur con la investigación por presunto lavado de dinero.
La acusación del fiscal Marijuan contra Fernández se produjo apenas cuatro días antes de que la exmandataria tenga que presentarse ante la Justicia para declarar en una causa por presuntas irregularidades en el Banco Central durante su último Gobierno.
La expresidenta declarará el próximo martes ante el juez Claudio Bonadío, quien investiga si, mediante contratos de futuros de dólar celebrados durante el mandato de Fernández, el Banco Central pactó ventas por debajo del precio establecido en la Bolsa de Nueva York y ocasionó una pérdida millonaria a las arcas públicas.
Las agrupaciones kirchneristas se han dado cita para acompañar a Fernández y organizan una marcha a las puertas de los tribunales en apoyo a la exmandataria.
EFE