19 de noviembre de 2018 - 00:00 En las últimas horas se supo que el expresidente de Perú, Alan García, solicitó el asilo político tras verse involucrado en un caso de corrupción. El sábado una juez de Perú ordenó un impedimento de salida contra García por delitos de corrupción cometidos en el marco del caso Odebrecht.
El gobierno uruguayo ya aseguró que está dispuesto a brindar el asilo y el gobierno de Perú enviará argumentos para que no sea concedido. Telenoche consultó al abogado y excanciller uruguayo, Sergio Abreu, quien dio algunas explicaciones para entender el tema. Abreu es dirigente del Partido Nacional.
¿Bajo qué condiciones se concede el asilo político?
El tratado de 1954 obliga a los dos países a conceder un asilo político si quien lo solicita está invocando que está siendo perseguido políticamente y no son otros delitos comunes que se están requiriendo por parte de la Justicia. Lo que juega es el delito político por persecución.
En este caso, está requerido por un delito común pero él argumenta que está siendo perseguido políticamente entonces puede solicitar el asilo.
¿Qué debe evaluar Uruguay en el caso del exmandatario peruano para concederle la solicitud?
Uruguay tiene que pedir información al gobierno de Perú donde seguramente le digan que no está siendo perseguido políticamente. Ahí el gobierno tiene que analizarlo y ver si puede existir una persecución política.
Hay que aplicarle todo el rigor de la ley con la interpretación que haga el gobierno sobre la existencia de una persecución política. Con la información que disponga, dirá que sí o que no.
¿El gobierno uruguayo debe justificar su decisión?
En los casos de asilo político la decisión del gobierno es unilateral y sin dar explicaciones. Esto no tiene un plazo, pero Uruguay debería hacerlo lo antes posible.
Uruguay ha manifestado su intención de conceder el asilo, ¿qué ocurre si esto pasa?
Si dice que sí, entonces pide el salvoconducto a Uruguay o a otro país. No tiene por qué venir a Uruguay, puede ir a cualquier otro país y Perú no puede negar el salvoconducto.
Cuando sale de Perú, tiene que respetar las condiciones de asilado político. No hacer política ni militar contra el gobierno de su país en el lugar donde esté asilado. Tampoco debe hacer ninguna actividad que perjudique la imagen del país que está dando el asilo.
Si Uruguay le dice que no, lo pone a disposición de la justicia o de las autoridades políticas de Perú.
¿La decisión que tome el gobierno lo compromete políticamente con Perú?
Es un tema muy incómodo. Cualquier posición que se tome va a ser criticada. Uruguay tiene que aplicar con estricta visión el derecho y luego analizar todas las informaciones que el gobierno de Perú le va a brindar.
No es un tema que genere gran rispidez, más allá que Perú seguramente le va a decir al gobierno uruguayo que no lo están persiguiendo políticamente.