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Foto: Twitter Celsa Puente[/caption]
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Foto: Twitter Celsa Puente[/caption]
La tarde del viernes en Dolores tuvo cuatro minutos inesperados de destrucción y desolación. Los más de 20.000 habitantes de la ciudad no daban crédito del aumento repentino y fuerte del viento que arrancó pasadas las 16 horas y desencadenó lo peor.
En el Liceo N°1 de la ciudad, ubicado en la plaza principal, fue una profesora fue quién advirtió por una de las ventanas del tercer piso de la institución que se aproximaba un tornado. Sin pensarlo dio la voz de alarma y gritó a sus colegas que bajen a los casi 300 estudiantes de bachillerato que estaban en clase.
Cuando la última persona dejó el lugar, el techo se voló y fue a parar al patio de la institución.
La directora del liceo, Mariel Bazán, relató a Telenoche la situación y la definió como un "milagro" ya que no hubo heridos y en el tercer piso se logró evitar una tragedia en cuestión de segundos.
Según contó, los adolescentes bajaron y esperaron a que el viento amainara en planta baja, que se convirtió en un refugio para todos. "El ambiente era de llanto y desesperación porque los chicos no se podían comunicar con sus familias por la caída de las líneas de teléfono", recordó.
En paralelo, ella junto al sub director, dos adscriptas y la secretaria de la noche se dispusieron a cerrar ventanas y persianas que daban a la calle, donde el escenario era "de película". El sub director del liceo quiso cerrar la puerta, pero el viento "literalmente lo tiró contra la pared". La secretaria, por su parte, quedó atrapada en sala de profesores porque se empezó a caer todo y Bazán en la adscripción, porque camino a la dirección una ventana explotó literalmente a su lado.
"Habrán sido unos segundos, todo muy rápido, pero increíble. Cuando nos reunimos con los chicos en la planta baja y miramos al patio teníamos todos los techos que se nos habían volado ahí, además de los techos de la agropecuaria de al lado que también cayeron acá adentro", contó la directora, dibujando el panorama como "una escena de guerra" y a Dolores, como "una ciudad bombardeada".
Sobre la continuidad de las clases, explicó que se estima que de aquí a un mes se tengan alternativas prontas para continuar los cursos de los casi 1500 alumnos que asisten al liceo. Según puntualizó, no será en ninguno de los dos liceos de la ciudad porque están clausurados por la división de arquitectura de Enseñanza Pública.
La directora de Secundaria, Celsa Puente y el presidente del Codicen, Wilson Netto, estuvieron el viernes en la Dolores. Allí Puente sentenció que "la estrategia educativa no se puede resolver hasta que la ciudad no recupere parte de su calma”.
El liceo 2 también quedó destruido. En él se brinda clase a 300 alumnos de Ciclo Básico que afortunadamente no resultaron heridos. Profesores y alumnos se refugiaron en el fondo de la institución, en aulas nuevas de hormigón. Estaban en recreo cuando comenzó el tornado y tuvieron que ser conducidos por los profesores en medio del caos, según relataron docentes.
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