22 de enero de 2018 - 00:00 El 22 de enero del año 2008 no fue un día más para la industria cinematográfica. Aquella tarde Heath Ledger, el actor australiano de 28 años que daría vida al Joker, fue hallado muerto, desnudo, en su apartamento céntrico de Nueva York a causa de una intoxicación accidental sufrida por una combinación de medicamentos.
El cuerpo del actor fue encontrado por una empleada doméstica y la masajista profesional Diana Wolozin que llegaban al lugar para darle un servicio al actor. Pese a que ambas alertaron de la situación a personal de emergencia de forma inmediata, a tan solo tres minutos de que arribara la primera ambulancia, los médicos confirmaron la muerte del actor.
Heath Ledger murió, para gran parte de los amantes del cine, demasiado temprano. Su rápida partida truncó una carrera prometedora en la pantalla grande y una actuación memorable gracias a The Joker, uno de los villanos más fascinantes de la industria cinematográfica.
Aunque su muerte empañó el estreno de The Dark Knight, a pocos meses de su deceso Ledger obtuvo un premio Oscar por su gran trabajo interpretando al villano, convirtiéndose así en una de las mejores versiones del antihéroe de la historia.
Al igual que varios actores llegados a Hollywood, el australiano venía con una mochila cargada de experiencias. Comenzó su carrera en el año 1993 y durante sus inicios se dedicó, casi por completo, a las producciones televisivas.
Su estreno en el cine fue recién en 1999 con "Diez razones para odiarte", un filme que si bien no batió récords en la taquilla, ni mucho menos, sirvió como un trampolín para el actor que demostró tener pasta para seguir ganándose espacio en el medio.
No fue hasta rodar con Mel Gibson en la película "El Patriota" (2000) que la academia se fijó en su modo de actuar y vio en él una chance como protagonista para llevar adelante "Destino de Caballero" (2001).
Aunque este fue uno de sus mayores títulos, los papeles que tomó Legder años después pasaron desapercibidos para la crítica y el público. En el año 2005 la fama producto de su talento volvió aparecer de la mano del actor y ese mismo año llegó a ser uno de los mejores en su carrera. Durante ese periodo formó parte de cuatro títulos, uno de ellos con el que se consagró para el público y recorrió la cartelera mundial: Secreto en la Montaña.
Junto a Jake Gyllenhaal, ambos intérpretes llevaron adelante la angustia de dos hombres por esconder su opción sexual y con eso el australiano ganó su primera nominación al Oscar.
En los últimos meses de su vida, y luego de haberse quedado con el papel del villano más oscuro de la historietas de DC Cómics, Ledger se apartó de sus vínculos y se fue a vivir solo a un apartamento para centrarse en el personaje.
No solamente se dedicó a la práctica e imitación, en aquellos días varios medios norteamericanos afirmaron que el actor tenía consigo un diario que pretendía expresar los pensamientos del reconocido Joker para ayudarlo en la actuación y se sirvió otros ejemplos para perfeccionarse.
Aunque no terminó de rodar su papel, lo que pudo verse en la pantalla alcanzó para que sea catalogado como memorable y los admiradores del Caballero de la noche respetaran la interpretación situándola a la altura de la versión realizada por Jack Nicholson en el 89.