10 de septiembre de 2012 - 00:00

Uruguay empató 1 a 1 ante Ecuador en un nuevo partido por las eliminatorias para el Mundial de Brasil 2014. Felipe Caicedo transformó en gol un penal cometido por Lugano a los 7 minutos y Cavani empató para la celeste a los 21 del segundo, cuando Uruguay buscaba pero no sabía cómo.
Sin fútbol, sin ideas, pero con muchas ganas. Esa fue la receta de un pobre Uruguay que, muy nervioso en los primeros minutos, se vio de nuevo sorprendido por un gol tempranero y la tuvo que remar de atrás.
El primer tiempo, soporífero. Ecuador marcó y se refugió para salir de contra, mientras que la celeste no encontraba el juego, pese a que Forlán bajó a buscar la pelota y se mostró muy activo en los primeros 45 minutos.
A Suárez no le llegaba y Cavani estaba muy lejos del área. El mediocampo no la tenía y Palito Pereira, muy nervioso, era desbordado constantemente por Antonio Valencia, un tremendo jugador que hizo un surco por el lado derecho en el primer tiempo.
Para el inicio del segundo, Tabárez sacó a Arévalo Ríos y a Palito Pereira y dio ingreso a Walter Gargano y a Álvaro González. Pero no hubo cambios sustanciales. Hasta que ingresó Cristian Rodríguez en detrimento de Diego Pérez.
Ahí la celeste mejoró, se contagió de la fuerza del Cebolla, pero mejoró en base a ganas y voluntad. El fútbol, bien gracias.
A los 21 minutos, Cavani encontró una pelota suelta en el área y de volea la puso abajo, bien lejos de Dominguez, para poner el empate que a la postre sería definitivo.
Uruguay tuvo alguna más, pero el arquero ecuatoriano sobre el final del partido le hizo un tapadón a Suárez, que le cabeceó sólo a dos metros y no pudo convertir. Antes, Muslera había hecho otra gran atajada, que salvó el partido para Uruguay.
Al final, la celeste apretó. Pero no hubo caso. El empate estaba clavado.
Volvieron los miedos, volvió el nerviosismo. Volvió el sufrimiento. Solo queda seguir confiando en la selección y en su cuerpo técnico.
El partido se disputó en el Estadio Centenario, ante más de 50.000 espectadores.