26 de septiembre de 2012 - 00:00 Un gol agónico de Liverpool renovó la esperanza del equipo uruguayo en la lucha por una plaza en los cuartos de final de la Copa Sudamericana y templó las angustia de un Independiente que pudo ganar con amplitud en casa pero debió conformarse con un triunfo por 2-1 que deja abierta la eliminatoria.
El colombiano Fabián Vargas anotó el primer gol del encuentro a los seis minutos, cuando remató desde afuera del área y la trayectoria del balón fue desviada por un defensor uruguayo y volvió inútil el esfuerzo del guardameta Matías Castro.
A los 48 minutos, luego de una clara mano no cobrada al delantero Lucas Villafañez, su compañero Paulo Rosales impactó el balón en el vértice izquierdo del área chica, tras un centro cruzado desde la derecha que sobró a toda la defensa del Liverpool.
Cuando el partido parecía caso juzgado con la cómoda ventaja de 2-0 a favor de los de Avellaneda, apareció una contra del Liverpool bien manejada desde la mitad de la cancha.
El delantero Carlos Núñez, que picó por la izquierda, escapó a su custodio y remató cruzado dentro del área grande al segundo palo para estampar el 1-2 definitivo.
Un resultado que deja más feliz al equipo uruguayo por el valor agregado que tienen los goles marcados en cancha ajena y la posibilidad de resolver en cada una desventaja estrecha.
El partido de vuelta se disputará el 25 de octubre en Montevideo.