16 de enero de 2013 - 00:00 Marcelo Zalayeta dio a Peñarol la primera satisfacción del año tras convertir el único gol del primer clásico del 2013. Lamentablemente la nota del mal partido no fue el espectáculo en sí, sino el vil puñetazo que el guardameta tricolor Jorge Bava asestó a un efectivo policial que intentaba proteger al árbitro mientras varios de los albos reclamaban por lo que entendieron fue un pésimo arbitraje.
Tras un desborde de Zambrana el tricolor Israel Damonte despejó deficientemente y Sebastián Gallegos, el mejor jugador del primer clásico del año, bajó el balón de cabeza para el remate del diestro delantero aurinegro Marcelo Zalayeta.
Este, junto a un remate de Gallegos de media distancia que pegó en el horizontal y un remate de Matías Cabrera que despejó notablemente Bologna, fueron las únicas tres jugadas del primer derby del fútbol uruguayo, clásico de verano y de pretemporada que solo sirve para alimentar el ego de las falanges futboleras que tienen motivos para hablar hasta la próxima semana, cuando se juegue el segundo clásico del año.
Con la victoria el carbonero deberá medirse ante Atlético Tucumán en la final de la copa de los panes y arranca el año con boleto ganador.