7 de enero de 2016 - 00:00 El entrenador del Barcelona, Luis Enrique Martínez, dijo tras la victoria ante el Espanyol (4-1) en la ida de octavos de final de la Copa del Rey, que "los árbitros deben evitar que el fútbol se convierta en fútbol americano", en referencia a la tensión que se vivió entre ambos equipos.
El técnico puntuaizó en la rueda de prensa posterior al partido que los "límites" entre la intensidad y la violencia deben imponerlos los colegiados. "Los límites los ponen los colegiados y son los encargados de que esto sea fútbol y no fútbol americano. Ha habido intensidad, tensión, me hubiera gustado que no se hubiera parado tanto el partido, pero el ritmo lo marcan los colegiados", lamentó.
En cualquier caso, Luis Enrique no quiso valorar hoy la actuación del juez Martínez Munuera, y al ser preguntado por los presuntos gritos entre los equipos tras el final, respondió con cierta ironía: "Eran villancicos". Sin embargo, señaló que "es normal que haya tensión en este partido, ya que es un derbi, pero hay que entender la rivalidad desde el lado positivo".
EFE