En la tarde de este viernes llegó a Uruguay un ómnibus procedente de Brasil con unos 40 hinchas de Peñarol, que habían sido demorados en Río de Janeiro por los incidentes ocurridos antes del partido entre el equipo aurinegro y Botafogo.
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SUSCRIBITEUno de los parciales aurinegros dijo que los policías brasileños golpearon a los hombres y amenazaron con violar a las mujeres.
En la tarde de este viernes llegó a Uruguay un ómnibus procedente de Brasil con unos 40 hinchas de Peñarol, que habían sido demorados en Río de Janeiro por los incidentes ocurridos antes del partido entre el equipo aurinegro y Botafogo.
Uno de los parciales contó a Telenoche que, en el punto de encuentro que se marcó para la hinchada de Peñarol había apenas unos diez o doce policías y, en el momento en que se originó un incidente en la playa, comenzaron a bajar personas de una favela cercana, de distintos clubes, que llegaron a sumar 800.
“La Policía, en vez de sacarlos, entró a tirar gases y a disparar: “Nosotros nos defendimos de un ataque”. Incluso mencionó que, en la playa, cuando se produjeron los primeros incidentes, gente que estaba jugando al voley sacó armas 9 mm.
El hincha de Peñarol agregó que la brutalidad no solo se dio antes de la detención, sino durante el arresto. “Nos llevaron a una especie de anfiteatro, hicieron un pasillo y nos pegaron a los hombres y a las mujeres las amenazaron con violarlas”, contó.
Además, señaló que dejaban entrar a la prensa para que viera que “estaba todo bien” y que, cuando se iban los periodistas, los policías le arrojaban gas pimienta a los detenidos “cada media hora, cuarenta minutos”.
El hincha responsabilizó a la dirigencia de Peñarol por lo ocurrido, y dijo que el presidente (Ignacio Ruglio) “nunca apareció, nunca dio la cara”.
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