23 de octubre de 2014 - 00:00
El cuidador de este parque parece que tiene que darle algunas medicinas a estos dos osos pandas. Si pensó que la tarea iba a ser sencilla, se equivocó y mucho. Los animales, conocidos por encariñarse mucho con sus cuidadores, comienzan saltarle encima y a jugar. Claramente creían que era el momento de jugar.
