9 de julio de 2016 - 00:00 Dos hermanos daltónicos, Jimmy y Jace Papenhausen, recibieron una grata sorpresa sus padres, que les compraron unos lentes nuevos. Pero no eran lentes cualquiera, sino que eran unos llamados EnChroma, que les permite a los que tienen esa enfermedad ver los colores correctos.
Apenas se colocó los lentes, Jimmy pudo ver a color por primera vez y mientras que observaba una colorida toalla se largó a llorar. Su hermano, Jace, también se emocionó y se abrazaron. "Es tan brillante", exclamó.
Los lentes aumentan la saturación del rojo y del verde, lo que ayudan a mejorar la visión de los daltónicos que no pueden ver en esos colores, que son la mayoría. El daltonismo afecta a 1 de cada 12 hombres y 1 de cada 200 mujeres.