El presidente francés, François Hollande, estuvo este jueves en el ojo de la polémica por una insólita razón: tener contratado a un peluquero con un sueldo bruto de € 9.895 al mes. El mandatario se enojó con quienes le reprocharon tal hecho, alegando que desde que llegó a la Presidencia, en mayo de 2012, ha reducido los gastos y se ha recortado el sueldo en un 30%.

