
4 de febrero de 2016 - 00:00
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITE
Cuando uno se acerca por primera vez, lo habitual es que el cerebro vea un patrón en dos dimensiones, porque no encuentra elementos que le permitan reconstruir una tercera dimensión.
No obstante, cuando uno se centra en el área derecha del experimento advierte que se trata de una vaca. Al advertirla, no se puede volver atrás y uno deja tener la percepción original.
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE