15 de marzo de 2026 - 16:49 Sebastián Marset enfrenta cargos federales en Estados Unidos por lavado de activos en cifras millonarias, en un caso que lo vincula con operaciones financieras realizadas a través de bancos de varios países. Según la investigación, solo en una transacción llegó a recibir más de 17 millones de dólares provenientes del tráfico de drogas.
Las acusaciones fueron presentadas en el estado de Virginia y señalan a Marset como uno de los principales narcotraficantes del continente, capaz de mover toneladas de cocaína desde América hacia Europa.
Comparado con uno de sus referentes
Tras su captura, la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) celebró el operativo y difundió un comunicado en el que comparó al uruguayo con el narcotraficante colombiano Pablo Escobar, a quien definió como su antecedente histórico en el negocio del narcotráfico.
“Prefiero una tumba en Colombia que una cárcel en Estados Unidos”, fue la frase que se le adjudicó a Escobar, el criminal más buscado por la DEA durante la década de 1990.
En esos años, la revista Forbes incluyó al jefe del cartel de Medellín durante siete años consecutivos en su lista de multimillonarios, con un patrimonio estimado en más de 25 millones de dólares.
Treinta y tres años después de la caída de Escobar —abatido en 1993 cuando intentaba escapar por los tejados— la agencia antidrogas estadounidense sostiene que Marset representa una figura comparable en la actualidad, al punto de calificarlo como “el Escobar de la era moderna”.
De acuerdo con la investigación, el dinero obtenido por el narcotráfico era introducido ilegalmente en el sistema financiero internacional a través de bancos ubicados en Bélgica, Chile, Paraguay, Países Bajos, Portugal, China y Estados Unidos.
Uno de los cargamentos de cocaína investigados habría generado para Marset más de 17 millones de dólares, según las autoridades estadounidenses.