El joven regresó luego a la vivienda de sus padres y se encerró en su dormitorio. Sus familiares escucharon golpes y que rompía el vidrio de una ventana, por lo que decidieron llamar al 911.
Según relató la fiscal Luján Gómez en la audiencia, los hermanos de Machini lo retuvieron sobre una cama hasta la llegada de la Policía. “Lo contienen tomándolo por detrás y consolándolo sobre la cama matrimonial, boca abajo, donde lo sujetaron para evitar que se dañase”, señaló.
Tres policías concurrieron al lugar. “Ingresan a la vivienda, que en ese momento se encontraba sin luz, alumbrando con linternas, y van al dormitorio donde encuentran a Maximiliano sobre la cama retenido por sus dos hermanos”, relató la fiscal.
Los efectivos le colocaron las esposas y resolvieron trasladarlo al hospital de San Ramón. Machini salió de la vivienda caminando, esposado y con los brazos hacia atrás, mientras ofrecía resistencia al traslado.
En el patrullero viajaron Machini, los tres policías y su padre. Durante el trayecto, el padre descendió para realizar una denuncia por violencia doméstica, que finalmente no concretó.
En el hospital, Machini fue asistido e interrogado. De acuerdo con lo expuesto por Fiscalía, negó haber sufrido una agresión policial y se constataron lesiones superficiales.
“Estaba calmado y pidió agua. Él salió lo más bien”, declaró Gianella Corujo, madre del joven.
Luego de la atención médica, los policías recibieron la orden de trasladarlo nuevamente a su domicilio. El trayecto entre el hospital de San Ramón y la vivienda de Machini, en San Antonio, fue de unos 30 kilómetros.
De acuerdo con la Fiscalía, durante el regreso el joven volvió a alterarse y pidió que lo dejaran bajar del vehículo. “En el trayecto de regreso continuó alterado y solicitando que lo dejaran bajarse, golpeando los asientos con los pies y ejerciendo fuerza”, sostuvo Gómez.
El patrullero se detuvo en dos oportunidades. Las paradas quedaron registradas mediante el GPS del vehículo y cámaras de videovigilancia ubicadas en distintos puntos del recorrido. Sin embargo, los lugares específicos donde se detuvo el móvil no contaban con cámaras del Ministerio del Interior ni privadas.
La primera detención ocurrió en Ruta 6 y duró dos minutos. Según la versión de los policías, la parada se produjo por la actitud de Machini.
La segunda detención duró nueve minutos y 50 segundos. “De acuerdo a lo manifestado por los funcionarios, se debió a que le sacaron las esposas a Machini pues se encontraba tranquilo y que estaría durmiendo”, explicó la fiscal.
Al llegar a su vivienda, Machini no pudo bajar por sus propios medios. Según Fiscalía, fue trasladado en andas hasta el dormitorio por uno de los policías y su hermano Antoni, y quedó acostado en la cama.
“Me comentaron que iba a dormir dos días”, contó su madre. La mujer explicó que los policías le dijeron que su hijo iba a dormir durante dos días y que ella entendió que podía haber recibido algún medicamento en el hospital.
Mientras permanecía conversando con los policías, otro de sus hijos ingresó al dormitorio donde estaba Maximiliano. Minutos después le avisó que no respiraba.
“Mamá no respira, está con los pies fríos y la frente fría”, relató Corujo que le dijo su hijo.
La familia pidió asistencia a una vecina médica y Machini fue trasladado de urgencia al hospital de Canelones, donde se constató su muerte.
La autopsia realizada posteriormente constató múltiples lesiones. Según lo expuesto por Fiscalía, presentaba hematomas, heridas cortantes, lesiones en la cabeza, daños en la boca y fracturas, entre otras lesiones.
La perito estableció que se trataba de una “muerte violenta” ocurrida entre 12 y 15 horas antes del examen.
Para Fiscalía, el traslado desde el hospital hasta la vivienda de Machini es un elemento central para establecer cómo se produjeron las lesiones que provocaron su muerte.
“Dado que la víctima falleció producto de las lesiones inferidas en la zona de la cabeza, más precisamente durante el traslado a su domicilio por parte de los funcionarios policiales imputados y estando bajo custodia de los mismos”, sostuvo la fiscal durante la audiencia.
Con estos elementos, Fiscalía solicitó la imputación de los tres efectivos por homicidio y abuso de funciones. Los policías cumplirán prisión preventiva mientras avanza la investigación.
La defensa de dos de los tres policías, a cargo del abogado Joaquín Abal, cuestionó la imputación y sostuvo que no existe evidencia suficiente para vincular a sus defendidos con los delitos atribuidos.
“De toda la evidencia que relató Fiscalía en su trabajo, respetable trabajo, es imposible identificar a mis clientes con el presunto delito”, afirmó Abal.
El abogado también señaló que el único episodio violento constatado hasta el momento ocurrió en la vivienda de Machini, antes de la llegada de los policías.
“Hace una llamada al 911 por un episodio violento. Es el único episodio violento probado hasta el momento. Y concurren mis defendidos. Sin embargo, doctor, existiendo otro hecho violento ya probado, son los únicos que se sientan sentados en la silla del indagado”, sostuvo.
Abal también afirmó que Machini regresó a su vivienda en las mismas condiciones en las que había salido. “A nadie le llamó la atención cuando la víctima llegó a su domicilio. Porque claro, no llamó la atención porque la víctima llegó como se fue. En las mismas condiciones”, sostuvo.
La audiencia, que comenzó el miércoles, terminó durante la madrugada del jueves. A la salida se registró un altercado entre familiares de Machini y los policías, quienes fueron trasladados esposados a la cárcel para cumplir la prisión preventiva.
En paralelo, Asuntos Internos del Ministerio del Interior inició un sumario administrativo a los tres efectivos, con retención del 100% de sus salarios mientras avanza la investigación.