Un operativo policial tuvo lugar en la madrugada de este jueves en el barrio La Unión, donde las autoridades desbarataron un residencial de adultos mayores que operaba de forma clandestina. Están detenidas la dueña del lugar y la encargada.
"No nos dejen": desgarrador pedido de auxilio que reveló el horror en un residencial clandestino de La Unión
Un operativo policial nocturno dejó al descubierto las condiciones inhumanas en las que vivían adultos mayores en un centro sin habilitación.
Un rescate por los techos
El procedimiento, motivado por insistentes pedidos de auxilio que alertaron a los vecinos, culminó con el rescate de entre 22 y 24 adultos mayores que se encontraban en condiciones de hacinamiento y abandono.
La intervención comenzó sobre las 22:00 horas en la intersección de Mateo Cabral y Comercio. Efectivos de la Unidad de Respuesta Policial Móvil (URPM) acudieron al lugar tras recibir denuncias sobre gritos provenientes del inmueble. Al llegar, los agentes escucharon a dos mujeres y un hombre que, desde una ventana, suplicaban por ayuda, manifestando que estaban encerrados, que algunos habían sufrido caídas y que necesitaban agua y comida.
Ante la imposibilidad de ingresar por la vía principal, los efectivos solicitaron permiso a una vecina para acceder a través de una azotea lindera. Desde allí, los policías debieron derribar una puerta para tomar contacto con las víctimas. Según testimonios recabados en el lugar, el panorama fue "penosísimo". Los adultos mayores, al ver la presencia policial, rogaron a los uniformados que no se retiraran y que los rescataran. Incluso, un vecino relató que una de las residentes habría permanecido encerrada en ese sector durante aproximadamente dos años.
El centro operaba bajo un esquema de engaño
En la esquina funcionaba un local con cartelería identificatoria que servía como "pantalla", donde algunos usuarios se encontraban en condiciones aceptables. Sin embargo, en un sector oculto y sin visibilidad desde la calle, se mantenía al resto de los internos en habitaciones con humedad, deterioro edilicio y espacios reducidos. A pesar de contar con un nombre visible, el Instituto Nacional de las Personas Mayores (Inmayores) del Mides confirmó que el establecimiento era un centro clandestino sin ningún tipo de habilitación oficial.
Como resultado del operativo, cuatro adultos mayores debieron ser trasladados a centros asistenciales debido a su estado de salud. El resto de los residentes recibió asistencia alimentaria gestionada a través del INDA, mientras el Ministerio de Salud Pública y el Mides coordinan su realojamiento. La dueña del establecimiento y la encargada fueron detenidas y declaran este sábado ante la Fiscalía de Flagrancia de 9.º turno. La propietaria ya habría reconocido ante las autoridades que el lugar operaba de forma irregular y que había superado su capacidad de alojamiento.
¡Suscríbete a nuestro Newsletter!
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.