El padre del adolescente de 16 años que fue abatido durante un allanamiento en el barrio Borro el pasado 18 de junio fue detenido este jueves, luego de un nuevo procedimiento policial en la vivienda donde ambos residían.
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SUSCRIBITEEl hombre de 52 años fue detenido este jueves tras un nuevo allanamiento en la vivienda donde vivía junto a su hijo. Tenía un arma en su poder.
El padre del adolescente de 16 años que fue abatido durante un allanamiento en el barrio Borro el pasado 18 de junio fue detenido este jueves, luego de un nuevo procedimiento policial en la vivienda donde ambos residían.
El hombre, de 52 años y con antecedentes penales, se encontraba requerido. Durante el registro de la vivienda, la Policía incautó un arma de fuego Bersa calibre 9 mm, con un cargador que contenía 13 municiones.
Además, fueron incautados tres cartuchos calibre 9 mm, una vaina calibre 5 mm, un arma de aire comprimido y aproximadamente 20 vainas de escopeta.
El adolescente murió durante un operativo realizado por el área de Investigaciones, luego de que la Policía llegara a la vivienda por información sobre la presunta presencia de armas ilegales.
De acuerdo con la información policial sobre el procedimiento, los efectivos ingresaron al cuarto del adolescente. El joven salió corriendo y, durante la persecución, se dio vuelta para sacar un arma con un cargador extendido. El funcionario policial que lo seguía efectuó varios disparos, luego de haberle dado la voz de alto.
En aquella oportunidad, el padre del adolescente sostuvo que su hijo había sido “asesinado” y cuestionó el procedimiento policial.
El hombre había declarado que su hijo estaba durmiendo cuando ingresó la Policía y que se asustó. “Sale por el fondo porque entran de pesado, se asustó y disparó. Y lo matan, lo mataron mal”, había expresado.
También relató que escuchó varios disparos y luego vio cómo retiraban el cuerpo del adolescente de la vivienda. “Siento los tiros, cinco tiros más o menos, y siento el grito de él”, había señalado.
En esa instancia, el padre también había afirmado que las armas que se encontraban en la vivienda eran de cacería. “Acá, en este barrio, tienen que andar calzados porque están de vivos”, había dicho.
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