8 de junio de 2026 - 17:30 El liceo de Castillos tuvo clases en la calle tras haber sido víctimas de cuatro robos en los últimos 20 días. Como medida de protesta y debido a las condiciones en las que los delincuentes dejaron las instalaciones, los docentes optaron por sacar bancos a la vía pública.
El último episodio, ocurrido en las últimas horas, se suma a una seguidilla de incursiones nocturnas que han provocado importantes pérdidas materiales y daños en la infraestructura. Según relataron trabajadores del centro, en las primeras intervenciones los delincuentes sustrajeron dinero y mercadería de la cantina, mientras que en los robos más recientes se llevaron celulares institucionales de la adscripción e ingresaron a la secretaría, donde se encuentran los datos sensibles de funcionarios y alumnos.
"El cuarto robo nos dejó en la calle. En menos de un mes hemos recibido visitas nocturnas poco deseadas", expresó una de las trabajadoras durante la movilización. Los manifestantes señalaron que la situación de inseguridad se suma a carencias presupuestales y problemas edilicios previos, como fallas en la instalación eléctrica y una situación de superpoblación.
Desde la institución recalcaron la necesidad histórica de contar con un segundo liceo para la ciudad. "Estos robos lo que demuestran es esa necesidad latente; estamos superpoblados", afirmó una de las docentes presentes, quien también subrayó que la medida busca el apoyo de la ciudadanía de Castillos para visibilizar los reclamos.
Por su parte, los padres de los alumnos manifestaron su consternación ante la reiteración de los hechos. "En un mes cuatro robos es demasiado", señaló una madre, quien hizo un llamado urgente a las autoridades para obtener respuestas ante la falta de protección del local escolar. Al cierre de la jornada, la comunidad educativa permanecía concentrada frente al liceo, el único de enseñanza secundaria en la ciudad, a la espera de soluciones que garanticen la seguridad y la continuidad de los cursos.