15 de junio de 2026 - 18:02 La investigación sobre la explosión frente a la Caja Militar sumó en las últimas horas un testimonio fundamental: el de un taxista que transportó a la pareja que hoy es intensamente buscada por la Policía. El trabajador relató el recorrido de los sospechosos, quienes realizaron una parada técnica en el Centro, minutos antes de que se registrara el estallido en la calle Uruguay.
Según el testimonio del conductor, el viaje comenzó pasadas las cero horas en la intersección de Guaraní y 25 de Mayo, en la zona del Hospital Maciel. La pareja, que utilizaba barbijos —algo que no resultó llamativo dado el entorno hospitalario—, solicitó el traslado hasta la calle Mercedes, entre Andes y Convención.
Una vez en el lugar, la mujer permaneció en el vehículo mientras el hombre descendió para, supuestamente, "hacer un mandado". El taxista estimó una espera de aproximadamente diez minutos. Un detalle que llamó la atención de los investigadores es que el sospechoso se retiró caminando por la calle Andes (hacia la Avenida Uruguay, donde se encuentra el objetivo del ataque) pero regresó al taxi por la calle Convención.
Tras el reingreso del hombre al auto, la pareja solicitó ser llevada a su destino final en el barrio La Figurita, específicamente a la zona de las calles Martín Martínez y Figurita. El conductor describió el trayecto como un "viaje común" y señaló que no pudo observar con claridad si portaban algún bolso o elemento sospechoso al momento del reingreso.
Avances en la investigación
Personal de Inteligencia y de la Policía Científica ya realizaron peritajes en dos unidades de taxi: la que realizó el traslado mencionado y otra que habría sido utilizada por la pareja previamente. Si bien el taxista no pudo precisar la hora exacta del viaje, la Policía trabaja en el cruce de datos con las cámaras de videovigilancia del Ministerio del Interior, que ya habrían captado los movimientos descritos por el testigo.
En paralelo, especialistas de la Brigada de Explosivos del Ejército analizan los restos del artefacto para determinar su composición técnica, bajo la dirección de una fiscal de flagrancia. Por el momento, las autoridades mantienen la cautela y consideran estos testimonios como los "primeros pasos" de una investigación que aún no permite establecer una hipótesis firme sobre la identidad de los autores.