Ángelo Medina, un niño de 10 años con una cardiopatía congénita detectada al nacer, fue sometido a un trasplante de corazón luego de que apareciera un donante compatible, mientras su familia llevaba adelante un juicio contra el Estado para acceder a un corazón artificial.
Ángelo, el niño que esperaba un trasplante de corazón, fue operado tras la aparición de un donante
La familia había obtenido un fallo judicial para acceder a un corazón artificial, pero antes de concretarse el procedimiento apareció un donante compatible y el trasplante se realizó el lunes.
Con el paso de los años, la enfermedad fue deteriorando su estado de salud y, hace dos años, los médicos determinaron que la única alternativa para mejorar era un trasplante de corazón. Sin embargo, la búsqueda de un donante se extendió debido a que debía cumplir condiciones específicas de compatibilidad y tamaño.
"Siempre me decían que no iba a poder aparecer un corazoncito porque necesitaban un corazoncito para Angelo especial. Tenía que ser compatible con él, tenía que tener un tamaño", recordó su madre, Paula.
Ante la dificultad para conseguir un donante, los médicos plantearon la posibilidad de implantar un corazón artificial. Como el tratamiento no era cubierto por el Estado, la familia inició una acción judicial contra el Fondo Nacional de Recursos (FNR) y el Ministerio de Salud Pública (MSP), con el apoyo del consultorio jurídico de la Facultad de Derecho de la Universidad de la República.
Paula relató que durante el proceso "fueron los médicos a explicar por qué necesitábamos el aparato" y que, tras varias audiencias, la Justicia falló a favor de la familia.
No obstante, casi al mismo tiempo que se conoció la sentencia apareció un donante. Según explicó la madre, los médicos entendieron que la mejor opción era realizar el trasplante con un corazón natural, aunque perteneciera a un adulto.
"El domingo apareció el donante. Él no lo podía creer todavía. El lunes fue operado y ahora está estable, pero está en una situación ahí y estamos esperando", contó.
El niño permanece internado mientras continúa su recuperación. Su madre destacó la actitud con la que afrontó la enfermedad desde que conoció el diagnóstico.
"Él ha sido siempre un niño positivo. Me decía: 'Vamos mamá, no bajes los brazos, yo voy a estar bien'. Siempre esperó el corazoncito o el aparato", expresó.
El juicio por el corazón artificial
Antes de la aparición del donante, la madre de Angelo recurrió al consultorio jurídico de la Facultad de Derecho para promover una acción de amparo contra el FNR y el MSP con el objetivo de obtener un corazón artificial.
La estudiante de Derecho Natalia Maciel explicó que la familia llegó cuando el estado de salud del niño era crítico: "La mamá se presenta frente a la clase y nos plantea el caso. Angelo estaba en una situación muy grave en 2024 esperando un trasplante de corazón. Su corazón estaba funcionando a un 10% y, dada la gravedad, lo único que podíamos hacer era solicitar una acción de amparo".
Tras varias audiencias, la Justicia hizo lugar a la demanda.
"Llegó la sentencia tan esperada, donde el juez acogió nuestra demanda y condenó al FNR y al Ministerio de Salud Pública. Si Angelo no obtenía este aparato o el trasplante, la expectativa de vida era casi nula. Eso fue lo que presentamos y lo que entendió el juez", sostuvo Maciel.
Por su parte, el estudiante Bruno Díaz indicó que se trató de un caso sin antecedentes en el país y valoró la resolución judicial: "Era el primer caso de estos en Uruguay. Que se haya respetado de esta manera el interés superior del niño realmente fue un alivio".
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