10 de marzo de 2026 - 16:53 En el marco del Día Mundial del Riñón, el Ministerio de Salud Pública informó que uno de cada nueve uruguayos tiene o tendrá una enfermedad renal. La ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, anunció que se incorporará una nueva presentación en los análisis de sangre para mejorar el diagnóstico.
Las enfermedades renales provocan la pérdida lenta o repentina de la función de los riñones. Cuando esto ocurre, los órganos dejan de filtrar de forma adecuada los desechos y el exceso de líquido de la sangre. Según estimaciones internacionales, para 2050 estas enfermedades serán la tercera causa de muerte en el mundo.
Ante esta situación, el Ministerio de Salud Pública anunció un decreto que introduce cambios en los análisis de sangre con el objetivo de mejorar la detección temprana.
Jimena Heinzen, del área de Enfermedades No Transmisibles del Ministerio de Salud Pública, explicó que se trata de una modificación de una normativa vigente. “Es una modificación de un decreto que ya existe, el 129/005. Ese decreto establece todos los parámetros o los análisis que tienen que hacer los laboratorios de análisis clínicos cuando reciben órdenes de un profesional de la salud”, señaló.
En ese sentido, indicó que la modificación incorpora un nuevo cálculo cuando se solicita un estudio de creatinina. “Lo que se agrega es el cálculo de la tasa de filtrado glomerular cada vez que se pide una creatininemia, que es lo que comúnmente llamamos función renal”, sostuvo.
Según detalló, este cálculo permite una estimación más precisa. “Permite estimar de forma más precisa, en función del sexo y de la edad de la persona, cómo es su función renal. Es más preciso que la creatininemia aislada y nos da mayor sensibilidad y mayor capacidad de captar en etapas precoces la enfermedad renal”, afirmó.
Heinzen también remarcó la importancia de la detección temprana. “El diagnóstico precoz es muy importante. Cuanto antes podemos llegar a un diagnóstico, antes podemos empezar medidas que hacen al cuidado y a la contención de los efectos de esa enfermedad para evitar que las personas progresen a etapas más avanzadas o que requieran diálisis o un trasplante renal”, indicó.
Según datos del Ministerio de Salud Pública, el año pasado había 3.400 personas en diálisis en Uruguay. En el país funcionan 37 centros de hemodiálisis y la mayoría se concentra en la región sur.