7 de abril de 2021 - 00:00 Momentos de mucho dolor se viven en el litoral del país tras la situación en Fray Bentos, donde 17 adultos mayores perdieron la vida a raíz de un brote de COVID-19 registrado en un residencial, y la de Soriano, donde otros siete adultos mayores fallecieron tras contagiarse en residenciales de Mercedes y Dolores.
Además, el desalentador panorama se agudizó este miércoles tras la confirmación del fallecimiento de otros dos ancianos en un residencial de Mercedes.
Otros cinco residentes esperan por el resultado tras ser hisopados, pero algunos ya fueron diagnosticados como positivos: uno se encuentra en estado grave.
El dueño del residencial de Dolores, Marcos Gadea, habló con Telenoche y dio a conocer algunos detalles de lo ocurrido.
"Nosotros vacunamos el día 23 de marzo y nos encontramos con la desagradable sorpresa de que una de las cuidadoras había asistido a un evento social la semana anterior y se contagió", lamentó Gadea.
En ese sentido, dijo que "trabajó toda la semana asintomática, por lo que cuando fue diagnosticada como COVID-19 positivo ya estábamos vacunados y se dispararon los protocolos correspondientes".
"Desde que se detectó el brote en el residencial hubo cuatro fallecidos, pero uno de ellos no fue por COVID sino con COVID y se trataba de una paciente que estaba con cuidados paliativos", aclaró.
El propietario de la casa de salud afirmó que hasta este miércoles son nueve los casos positivos, dos negativos y cinco residentes en espera de resultado.
Gadea confesó que la situación que se vive actualmente en el residencial de ancianos "deja una frustración muy grande" y "una gran impotencia por ver cómo hay medidas que no se han tomado y hay gente que no respeta ni le interesa absolutamente nada".
Sin embargo, destacó que "también deja su parte positiva, que es importantísima y es la que rescatamos día a día, que es el compromiso de cada una de las cuidadoras que tenemos".