17 de julio de 2024 - 15:26 Tras conocerse la condena del intendente de Artigas, Pablo Caram, a 14 meses de prisión, con medidas sustitutivas de libertad a prueba, y a su primo y su esposa, por delitos vinculados con irregularidades en la administración del departamento, surgieron las primeras repercusiones políticas.
El diputado artiguense del Frente Amplio, Nicolás Lorenzo, dijo que los condenados “asumieron que son corruptos”. El legislador apuntó que, al llegar a un acuerdo abreviado, reconocen su culpabilidad, por lo que “están asumiendo que son corruptos”.
A su turno, el diputado Álvaro Perrone, de Cabildo Abierto, sostuvo que “el clientelismo se da en todas las intendencias”, y que es “impresionante la cantidad de cargos de confianza que ingresan en cada período de Gobierno en todas las intendencias. Por eso fue muy atinada la llegada del proyecto que presentó (Adrián) Peña”.
Para Perrone, lo ocurrido en Artigas “es un tema interno del Partido Nacional, pero que afecta a la coalición”.
Por su parte, Emiliano Soravilla, exsecretario general de la Intendencia de Artigas y ahora diputado del Partido Nacional por ese departamento (en reemplazo de Valentina Dos Santos), sostuvo que “el respaldo de la gente en el departamento es un reconocimiento a la gestión que se viene realizando”.
Soravilla señaló que, “ante la situación de posibles irregularidades, que fueron constatadas”, puede haber “algún tipo de desilusión”, pero agregó que la gestión de Caram “ha sido muy buena” y se cumplió con lo prometido a la ciudadanía del departamento.