10 de febrero de 2021 - 00:00 La Sociedad Uruguaya de Médicos Intensivistas manifestó preocupación por el incremento de muertes por COVID-19 en menores de 50 y 65 años. En ese sentido, señalan que en todo el año 2020 se registraron dos muertes en menores de 50 años y esta cifra ascendió a cinco en el mes de enero.
En tanto, los fallecidos menores de 65 años alcanzaron el 30% del total.
Los intensivistas advierten que ya no se trata de una enfermedad que afecta únicamente a ancianos. El presidente de la Sociedad, Julio Pontet, explicó que cuando se llega a la fase de severidad y el paciente debe ingresar a terapia intensiva “el riesgo de que se transforme en una enfermedad grave o de fallecer empieza a dejar de respetar franjas etarias”.
Pontet explicó que la enfermedad tuvo su pico de casos graves a mediados de enero y actualmente se atraviesa la cuarta semana de descenso lento pero sostenido. “Eso abre una gota de esperanza de que los escenarios de saturación se alejen y empiece la inmunización activa para aplanar la curva”, declaró.
Sin embargo, solicitan que se tenga en cuenta el reinicio de actividades en las próximas semanas.