25 de marzo de 2021 - 00:00 La Fuerza Aérea brindó este jueves una conferencia de prensa para profundizar la información respecto al accidente ocurrido esta madrugada con un helicóptero Bell 212 que trasladaba dosis de las vacunas de Pfizer a Rocha y que sufrió pérdidas totales.
Una falla mecánica motivó que se realizara un aterrizaje de emergencia, donde pese a que las pérdidas materiales fueron totales, no hubo que lamentar consecuencias fatales. "Por la experiencia del piloto, tras escuchar el ruido decidió aterrizar en ese campo, donde además no afectaba a ninguna vivienda", dijo el comandante en jefe de la Fuerza Aérea, Luis Heber de León.
A su vez, destacó que el coronel que estaba a cargo del vuelo tiene unas 3.400 horas de vuelo, por lo que lo considera un piloto experimentado.
Explicó que la investigación se hace en tres partes: se estudian los factores ambientales, materiales o técnicos y también humanos.
El jerarca destacó que la tripulación estaba integrada por cuatro efectivos y no tres, como se había informado en primera instancia.
Aunque el helicóptero fue fabricado en 1980, aseguró que estas aeronaves "están en condiciones de volar", por lo que "la fábrica está muy interesada en determinar cuál fue la falla".
"El estado de la flota es acorde a lo que exige el fabricante. Ningún aeronave hoy vuela en condiciones que no están certificadas", agregó.
En cuanto a las vacunas, "el medio aéreo se está utilizando porque es la forma de mantener la cadena de frío", recordó.
Sostuvo que los operativos referentes a la campaña de inmunización nacional contra COVID-19 "se van a seguir manteniendo".
"Esto es una falla mecánica, es lo mismo que le puede pasar a un auto si revienta una cubierta: se pierde el control", explicó.
Los cuatro tripulantes están fuera de peligro y en ese sentido destacó que los protocolos fueron correctamente implementados, lo que permitió que ninguno de los efectivos sufriera lesiones de gravedad.