28 de marzo de 2025 - 20:19 La Facultad de Medicina volvió a ser desalojada este viernes por una amenaza de bomba. Mientras la Justicia condenaba a un hombre y formalizaba a una mujer por las amenazas a centros comerciales, la casa de estudios recibía la quinta llamada intimidatoria de la semana.
En la tarde, además, hubo que desalojar el Anexo Alpargatas, que utilizan las facultades de Química y Medicina.
Arturo Briva, decano de la Facultad de Medicina, explicó que, en los últimos días, recibieron “una seguidilla intensa de llamados anónimos anunciando que había algún artefacto”, que en todas esas oportunidades se activaron los protocolos y “no encontraron nada”.
El decano señaló que, desde el centro de estudios, se apuesta a mantener los servicios activos y dando clases, al tiempo que se garantiza la seguridad de docentes y estudiantes, para que sigan trabajando con normalidad.
“Tenemos que asegurar un entorno seguro para poder enseñar y trabajar”, dijo Briva, que señaló que, con estas actitudes, se busca desgastar el ánimo de alumnos, profesores y funcionarios, con “una actitud que, lejos de ser graciosa, es criminal”.