En 1998 la vida de Ernesto Mattos cambió para siempre: un gravísimo siniestro de tránsito lo dejó internado en un CTI y al borde de la muerte.
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SUSCRIBITEEn 1998 la vida de Ernesto Mattos cambió para siempre: un gravísimo siniestro de tránsito lo dejó internado en un CTI y al borde de la muerte.
La sangre de cientos de donantes anónimos y voluntarios le salvaron la vida y, ya recuperado, Ernesto se transformó en un donante más a modo de agradecimiento.
"Me contaron los médicos que gracias a la donación de sangre pude seguir viviendo", contó Mattos en el marco de Impulso Telenoche.
Desde que su estado de salud se lo permitió, Mattos se transformó en donante voluntario habitual en el Servicio Nacional de Sangre. Conocemos la historia de un hombre que superó la mayor adversidad imaginable gracias a la generosidad de otros y luego se dedicó a hacer lo mismo.
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