25 de septiembre de 2012 - 00:00 El presidente de UTE, Gonzalo Casaravilla, estuvo en Telebuendía y en entrevista con Daniel Castro dijo que el ente coordinado con las fuerzas del Ejército y Bomberos tuvo una buena respuesta ante una situación de “ fuerza mayor ” que no es habitual en nuestro país, en referencia al temporal que azotó al sur del país la semana pasada.
El presidente del ente dijo que el directorio trabaja en una modalidad de “sesión permanente ”, con constantes comunicaciones, más allá de la reunión semanal, se desplazan y se comunican a todos los puntos del país.
“El momento de máximo impacto de la tormenta de la semana pasada llegó a dejar a 140.000 clientes sin energía ”, cabe aclarar que cada servicio afecta a un promedio de 2 a 3 personas.
Casaravilla confirmó que en este momento se estima que alrededor de 6.000 mil personas siguen sin servicio. “Pero nosotros trabajamos bajo un protocolo de prioridades muy claro y específico, lo primero es resolver las situaciones de riesgo, los hospitales, bombeo de Ose, etc.”, aclaró el jerarca.
Por otra parte, existen hogares a los que es necesario regresar, ya sea porque el arreglo fue precario o en muchos casos continúa el deterioro por caída del arbolado o ramas flojas.
La evaluación también fue buena respecto a la seguridad de los trabajadores, ya que no hubo accidentes siendo que estos se vieron forzados a salir a la calle en momento en que las autoridades llamaban a la población a que hiciera lo contrario. Casaravilla comentó que esta situación fue rescatada por el directorio y se felicitó al personal mediante la intranet del ente.
Las zonas más afectadas fueron las rurales, “donde pegó más fuerte es la zona rural, San José, Durazno, Florida, etc.”, agregó.
En total, los clientes que serán beneficiados con descuentos son 38.000, el organismo gastará 1 millón de dólares para compensar de alguna manera la falta de servicio.
Respecto al estado de conservación del cableado, el presidente explicó que varios árboles caídos fueron sostenidos por la fortaleza del nuevo cableado, que desde hace 20 años se está renovando y que insumirá 20 años más."En este momento se está a mitad de camino y resta aún instalar el 50% del nuevo cableado de alta tensión".
Consultado acerca de si no es mejor instalar cables subterráneos para evitar estas situaciones, Casaravilla dijo “ el tendido subterráneo cuesta de 6 a 10 veces más. Y también presenta problemas con la acumulación de lluvias ”.
Acelerar el proceso de instalación del cableado a lo largo del país insumiría el proceso en 350 millones de dólares más.