Daiana tiene miedo, de noche le cuesta dormir y su vida terminó siendo una auténtica pesadilla tras casarse con un hombre, que la agredió física y verbalmente durante varios años.
Para continuar, suscribite a Telenoche. Si ya sos un usuario suscripto, iniciá sesión.
SUSCRIBITEDaiana tiene miedo, de noche le cuesta dormir y su vida terminó siendo una auténtica pesadilla tras casarse con un hombre, que la agredió física y verbalmente durante varios años.
En el año 2017, la mujer decidió poner punto y final al maltrato y se separó, pero esto no fue más que el principio de una larga historia de amenazas, pese a que esta persona entró a prisión por otro delito y la Justicia dispusiera una orden de restricción de acercamiento tras las reiteradas denuncias por violencia doméstica, cerca de una veintena.
"Claro que tengo miedo, creo que mi hijo y yo corremos mucho peligro", explicó en diálogo a Telenoche.
El agresor está suelto desde hace 30 días y la Justicia entendió que es potencialmente peligroso por lo que se le colocó una tobillera electrónica. Hace seis días se la arrancó y la Policía aún no ha podido dar con su paradero. Ahora, se dispuso la custodia policial para la víctima.
"El dispositivo está conmigo las 24 horas del día pero no sirve de nada si la pulsera está rota o no funciona", indicó.
Daiana y su hijo viven en una zona considerada como "roja", donde los policías que fueron designados como custodios no fueron bien recibidos. Desde la División Políticas de Género del Ministerio del Interior se les ofreció acudiar a un refugio.
"Yo trabajo y no estoy en condiciones de ir un refugio. Tengo a mi hijo en tratamiento psicológico y psiquiátrico desde que tiene un año", agregó
OTRO DISPOSITIVO. La resolución judicial del caso de Daiana dispuso que si los efectivos policiales encuentran al hombre, se le deberá colocar de nuevo otro dispositivo.
La directora de la división Políticas de Género del Ministerio del Interior, July Zabaleta, señaló a Telenoche que hay varios casos similares, donde los magistrados aplican la misma medida.
"Hemos tenido casos donde la persona se corta la tobillera y se dispone por orden judicial que se le vuelva a colocar y que se respete la medida", explicó.
Además, indicó que algunos deciden cortar el aparato y otros, lo destruyen, para que no se los ubique.
[video url=="http://mctv.delivery.fuugo.com/HLS/1JULY1906/1JULY1906.m3u8"" id=="1"]
Suscríbete y recibe todas las mañanas en tu correo lo más importante sobre Uruguay y el mundo.
SUSCRÍBETE