19 de diciembre de 2017 - 00:00 El tren que descarrilló ayer en DuPont y cayó sobre una autopista en el estado de Washington, en el noroeste de Estados Unidos, circulaba a 128,7 kilómetros por hora en una zona donde debía ir a 48,2 kilómetros por hora.
En el aparatoso accidente, 13 de los 14 vagones del tren 501 descarrilaron en el viaje inaugural y algunos acabaron en la autopista I-5, que en esos momentos se encontraba en hora pico. Varios automóviles colisionaron por el descarrilamiento del tren, lo que provocó heridos entre los conductores y pasajeros de los coches pero no víctimas mortales.
El siniestro tuvo lugar en los alrededores de la localidad de DuPont, situada a 80 kilómetros al sur de Seattle y uno de los vagones, fabricados por la española Talgo, quedó suspendido entre el puente y la carretera.
El servicio ferroviario Amtrak informó de que en el tren 501, que cubría el trayecto inaugural de la nueva ruta y que había salido a las 06.00 hora local desde Seattle hacia Portland, viajaban 77 pasajeros y siete empleados de la compañía de transporte.
La nueva ruta forma parte de un programa para mejorar y acelerar las comunicaciones en la zona que, en su conjunto, costó 800 millones de dólares, de acuerdo con los datos ofrecidos por el Departamento de Transporte del estado de Washington. El accidente ferroviario más grave de la historia de EEUU tuvo lugar el 6 de septiembre de 1943, cuando un tren de pasajeros en el que viajaban muchos militares que estaban de permiso descarriló en un nudo ferroviario en Frankford, cerca de Kensington, Filadelfia, y causó la muerte de 79 personas además de dejar heridas a otras 117.
EFE