7 de marzo de 2026 - 16:00 Mientras en Uruguay los partidos políticos figuran entre los más antiguos y estables del mundo, la realidad partidaria en otros países suele ser muy diferente. Un ejemplo es Guinea, África, donde el gobierno ordenó la disolución de 40 partidos políticos, incluidos los principales grupos opositores.
La medida fue adoptada mediante un decreto emitido por el Ministerio de Administración Territorial que argumenta que las organizaciones afectadas “no cumplieron con sus obligaciones legales”. La decisión implica la pérdida inmediata de la personalidad jurídica de los partidos y la prohibición de realizar actividades políticas o utilizar sus siglas y símbolos.
Entre los partidos disueltos figuran tres de los principales del país: la Unión de Fuerzas Democráticas de Guinea, liderada por el dirigente opositor exiliado Cellou Dalein Diallo; la Agrupación del Pueblo de Guinea, vinculada al expresidente Alpha Condé; y la Unión de Fuerzas Republicanas.
El país está gobernado por el general Mamady Doumbouya, quien tomó el poder tras un golpe de Estado en 2021 y posteriormente fue electo presidente en diciembre en unos comicios de los que quedaron excluidos los principales líderes opositores.
Desde entonces, organizaciones políticas y de la sociedad civil denuncian un endurecimiento del régimen, con restricciones a las protestas, arrestos de opositores y exilios forzados.
La disolución de los partidos también incluye el control de sus bienes, que quedaron bajo administración judicial. Movimientos políticos y organizaciones civiles condenaron la medida y la calificaron de “dictatorial”.