30 de marzo de 2017 - 00:00
El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolana decidió asumir las competencias del Parlamento, de mayoría opositora, debido a la persistencia de "desacato" y por el incumplimiento de varias sentencias. La noticia sacudió al mundo y varios gobiernos han expresado su rechazo. Mientras Uruguay aún mantiene el silecio, a nivel de la región, el gobierno brasileño consideró la decisión del Tribunal Supremo de Justicia como una ruptura constitucional y convocó a todas las partes a la ponderación y el diálogo.
"El gobierno brasileño repudia la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Venezuela que retiró de la Asamblea Nacional sus prerrogativas, en una clara ruptura del orden constitucional", asegura un comunicado divulgado por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Brasil.
La Cancillería brasileña también manifestó su preocupación por la sentencia del mismo tribunal que suspende "arbitrariamente" la inmunidad de los parlamentarios venezolanos.
"El pleno respeto al principio de la independencia de los poderes es esencial para la democracia. Las decisiones del TSJ violan ese principio y alimentan la radicalización política del país", se afirma el comunicado.
ARGENTINA. El presidente de Argentina, Mauricio Macri, se reunió con Lilian Tintori, esposa del encarcelado opositor venezolano Leopoldo López, y manifestó su "preocupación" por la disolución de la Asamblea Nacional de Venezuela, por lo que llamó a "recomponer el orden democrático".
En el encuentro, que tuvo lugar en la Casa Rosada, el jefe de Estado insistió en la necesidad de que se cumpla con un calendario electoral en el país gobernado por Nicolás Maduro y pidió por la liberación de los "presos políticos", explicó la Secretaría de Derechos Humanos argentina en un comunicado.
PERÚ. El Gobierno de Perú anunció hoy el retiro definitivo de su embajador en Venezuela, tras señalar que la decisión del Tribunal Supremo es una "arbitraria medida que violenta el Estado de Derecho y constituye una ruptura del orden constitucional y democrático en la República Bolivariana de Venezuela".
Anunció, además, que "ha iniciado consultas con países miembros de la Organización de Estados Americanos para que, en el marco de la Carta Democrática Interamericana, se adopten con la mayor urgencia las medidas que correspondan ante la evidente ruptura del orden constitucional y democrático en Venezuela."
"Dicha ruptura es incompatible con las normas del sistema interamericano", concluyó.
ESTADOS UNIDOS. El gobierno de EE.UU., por su parte, "condenó" la decisión de "usurpar los poderes de la Asamblea Nacional elegida democráticamente".
"Esta ruptura de las normas democráticas y constitucionales daña en gran medida las instituciones democráticas de Venezuela y niega al pueblo venezolano el derecho de moldear el futuro de su país a través de sus representantes electos. Lo consideramos un grave revés para la democracia en Venezuela", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Mark Toner.
Toner subrayó que "las democracias del Hemisferio Occidental, reunidas esta semana en el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos (OEA), pidieron a Venezuela que respete sus instituciones democráticas mientras busca una solución negociada a sus crisis políticas, económicas y humanitarias".
ALEMANIA. El gobierno alemán llamó hoy al gobierno de Venezuela "regresar urgentemente a estructuras democráticas" y acusó al presidente del país, Nicolás Maduro, de convertir a la población en "rehén de sus propias ambiciones".
"Es insoportable la manera en la que el presidente Maduro convierte a la población de su país en rehén de sus propias ambiciones de poder", criticó el portavoz del Ejecutivo alemán, Steffen Seibert.
El portavoz del gobierno alemán agregó que Berlín "está muy preocupada por los recientes acontecimientos en Venezuela". "La suspensión del Parlamento venezolano por parte del Tribunal Supremo del país ha hecho definitivamente oficial la de facto y hace tiempo existente destitución del Parlamento", subrayó Seibert.
RUSIA. Pidió que el diálogo se imponga sobre la confrontación en Venezuela y consideró que ninguna fuerza externa debe "echar más leña al fuego". "Es muy importante que la lógica del diálogo se imponga sobre la lógica de la confrontación. Las fuerzas externas no deben echar más leña al fuego al conflicto interno de Venezuela con sus declaraciones y acciones", afirmó la portavoz del Ministerio de Exteriores rusa, María Zajárova.
"Estamos convencidos del principio de la no injerencia en los asuntos internos" de otros países, insistió, en una declaración colgada en la página web del Ministerio.
Según Zajárova, Rusia "está analizando atentamente los aspectos legales y las consecuencias de las decisiones adoptadas de traspasar las funciones legislativas al Tribunal Supremo".
La portavoz subrayó que la posición de Rusia se basa en el principio de que "cualquier decisión de los órganos del poder, de las fuerzas políticas y sociales, debe estar basada en la Constitución del país". "Considerando eso, es necesario que se tomen medidas para desbloquear la actividad de todos los órganos de poder legítimos, incluyendo la adecuación de sus pasos, entre ellos los que llevaron a la actual crisis, de acuerdo a la legislación vigente", añadió.
También abogó por abrir un diálogo político "interno, amplio y constructivo para evitar una escalada de la confrontación" y por reanudar las misiones de mediación de "políticos internacionales con autoridad así como bloques regionales como Unasur".
EFE