26 de abril de 2016 - 00:00 El director técnico de Fénix, Rosario Martínez, dijo que no le faltó el respeto a nadie el sábado en el Parque Central. "Por un momento pensamos que era premeditado", dijo Martínez que fue detenido antes del partido y luego del mismo tuvo que ir a la seccional.
El director técnico dijo a Telenoche que la Policía no les permitió pasar por el lugar que "siempre" lo hacen cuando van a la cancha de Nacional y que los hicieron estacionar 80 metros más lejos del lugar por el que tenían que entrar. "En ese momento pensamos que había premeditación en lo que estaban haciendo porque tanta vuelta para en definitiva no dejarnos en el lugar ideal daba que pensar", dijo.
Martínez aseguró que cuando descendió del ómnibus hizo un comentario en voz alta pero que nunca le faltó el respeto a nadie y aseguró que lo "penoso" fue que no consiguieron el resultado que quería el partido.